* Diario La Reforma, el diario de la pampa | Editorial
| 10 julio, 2019

Editorial

¿Qué tal si maduramos, si dejamos de pensar en términos de negros y blancos? ¿Qué tal si avanzamos hacia una instancia superior en la que el otro, aunque piense distinto, puede tener razón en algo? ¿Qué tal si dejamos de juzgar algo como bueno o malo antes de verificar su factibilidad solo porque lo diga el que está en la vereda política opuesta? Somos como niños y no está mal ser niño cuando se condice con la edad, con la infancia, pero sí cuando se supone que ya superamos esa etapa evolutiva.

Si hacemos historia, según la psicología y la antropología, prácticamente todas las culturas han atravesado una etapa de pensamiento mágico en sus albores, era una manera de explicar muchas de las cosas que ocurrían cuando aún no tenían las herramientas ni el conocimiento para interpretar el mundo. Esa tendencia natural a establecer relaciones de causa y efecto sin comprobación fue dando paso con la evolución a una explicación más lógica y científica de la realidad.

Hoy debería ser en muchos aspectos una etapa superada, pero para los argentinos no lo es, seguimos aplicando esa lógica para intentar dirimir muchos de los problemas que nos aquejan. El universo político no es la excepción y por eso sigue apelando al pensamiento mágico para referir al otro, a su opuesto, así, sin que medie otra instancia que el hecho de que el que propone pertenece a un espacio político con el que compite.

Los ejemplos sobran y prácticamente todos siguen la misma dialéctica: si lo proponemos nosotros es la panacea, la salvación del país y si lo formula el otro, es la perdición y la posibilidad cierta del abismo y el caos. Usemos de referencia el anuncio del acuerdo con la Unión Europea: para el macrismo “el Presidente logró insertar a la Argentina en el mundo”, como si antes hubiésemos estado orbitando Marte; para el arco opositor es exactamente lo contrario.

Pongamos el ejemplo de Alberto Fernández quien, sin conocer los detalles técnicos del acuerdo cuestionó la importancia institucional y comercial aclarando que “no quedan claro cuáles serían los beneficios concretos para nuestro país, pero sí queda claro cuáles serían los perjuicios para nuestra industria y el trabajo argentino” y remató asegurando que “un acuerdo así no genera nada para festejar sino muchos motivos para preocuparnos”.

Increíble de un lado y del otro, fue un anuncio sin precisiones técnicas de ninguna índole, poco más que un título, pero tres renglones bastaron para que unos tengan la certeza de que se viene una nueva etapa de reconstrucción nacional y otros aseguren que vamos a ser salvajemente perjudicados. ¿Cómo lo saben?

Por ahora el acuerdo con la Unión Europea es un anuncio, un principio, una posibilidad sobre la que hay que trabajar mucho durante mucho tiempo y nada más. No es bueno ni malo en sí mismo, los adjetivos calificativos vendrán en todo caso más adelante, cuando realmente se definan los términos de ese acuerdo, recién ahí, en función de nuestra capacidad de negociar y conciliar.

Superar el pensamiento mágico implicaría además de tener la madurez de esperar mayores precisiones para revolear a la esfera pública una opinión formada y contundente a favor o en contra, considerar el hecho ineludible que como todo acuerdo va a tener consecuencias positivas y negativas dependiendo del sector, pero que lo que hay que poner en la balanza es cuáles pesan más. No hay ninguna decisión ni personal ni social que sea inocua, todo lo que hacemos y todo lo que dejamos de hacer produce consecuencias buenas y malas.

¿Podremos conciliar al menos en un punto mínimo y básico? ¿Podemos convenir que Argentina tiene que integrarse o abrirse al mundo, que esa es la tendencia general, que no hay otra opción si pretendemos crecer? Después discutimos si este acuerdo si o no, si lo haríamos de tal o cual modo, pero establecer esto como una base, como un principio mínimo, chiquitito, en el que todos concordemos.

Algún punto de contacto tenemos que encontrar, algo tiene que haber como para empezar a caminar hacia la superación de las antinomias irreconciliables y madurar política y socialmente. Tenemos que dejar de gritarnos y aturdirnos y sobre todo, tenemos que abandonar nuestra inmadurez y la convicción infantil que nuestro ombligo es el centro del mundo.

"LA REFORMA S.R.L. Derechos reservados - Las imágenes corresponden a los eventos publicados. Excepcionalmente serán ilustrativas"

Comentarios

"No se publicarán insultos y/o injurias, tampoco todo el texto en mayúsculas, LA REFORMA S.R.L. se reserva el derecho de editar dichos comentarios sin previo aviso. El contenido de los mismos es responsabilidad exclusiva de quienes los vierten."

gobierno Mascota araucania

UNLPAM

CORPICO

Corpico

ZIRCAOS

Facebook

Estilo MC

Cámara Gob

Luis Roldán

Luis Roldán

Necrológicas

Necrológicas

De Leon

Rosa Audisio

Rosa Audisio

Hugo López

Hugo López

AutoCosmos 2

Rectangle_4 (300X250) : C3