* Diario La Reforma, el diario de la pampa | La duda favoreció a los reos: absolvieron a los médicos Fanjul y Pasaman
| 6 diciembre, 2017

La duda favoreció a los reos: absolvieron a los médicos Fanjul y Pasaman

Se conoció ayer el fallo absolutorio de los médicos Carlos Eduardo Fanjul (69) y Ricardo Andrés Pasaman Znacovski (35), imputados en el legajo 2809 por supuesto homicidio culposo por la muerte de Ana Belén Ceballos, ocurrida en 29 de septiembre de 2011 en la Fundación Favaloro.

General Pico (Redacción) – El juez, Carlos Federico Pellegrino, fundamentó no haber hallado elementos contundentes como para condenar a los profesionales tal como habían alegado la fiscalía y la querella, y les otorgó el beneficio de la duda. Familiares de la víctima se mostraron molestos con la decisión del magistrado.

¿Podrá descansar en paz Ana Belén Ceballos?, ¿terminará de una vez el martirio para su familia que desde hace seis años vienen clamando porque se haga justicia con lo que ellos suponen se trató de una mala praxis medida por parte de los médicos que durante varios días fueron sometidos a tres intensos debates tratando de revelar lo sucedido?, ¿Estarán tranquilos los médicos imputados por homicidio culposo y que, ayer al mediodía, vieron terminar gran parte de lo que seguramente fue, es y será una espina clavada en su vida personal y profesional conociendo que la justicia local los absolvió del delito imputado? ¿O todo comenzará nuevamente con cruces de impugnaciones, estirando el final de esta trágica historia?.

Estos y varios quedaron flotando en el ambiente poco después del mediodía, cuando se conoció la absolución de los médicos nombrados. En un breve acto en el que estuvieron presentes el juez Carlos Federico Pellegrino, la fiscal Ivana Hernández, el querellante particular Jorge Salamone; y ausentes los médicos acusados y su representante legal, la prosecretaria Viviana Fernández leyó la parte resolutiva del Fallo Nº 851. La imputación contra Fanjul, fue que en su profesión de médico, haber practicado el día 24 de agosto de 2011, una ‘Colangio Pancreatografía retrógrada endoscópica’ a la paciente Ana Belén Ceballos (por entonces de 21 años) en el Sanatorio Santa Rosa, de la que resultó una perforación de duodeno y no se le practicaron los recaudos posteriores que exigía la ‘Lex Artis’ para evitar cualquier riesgo o aumento de riesgo, falleciendo la paciente el día 29 de septiembre de 2.011 en Buenos Aires.

Mientras que a Ricardo Andrés Pasaman se le imputó haber recibido el día 24 de agosto de 2011 a la mencionada paciente A.B.C. en la Clínica Argentina, de la ciudad de General Pico, con posterioridad a la práctica realizada en Santa Rosa por Carlos Fanjul y no haber adoptado los recaudos mínimos que exigía la ‘Lex Artis’ (literalmente, ‘ley del arte’, ley artesanal o regla de la regla de actuación de la que se trate, referida a un cierto sentido de apreciación sobre si la tarea ejecutada por un profesional es o no correcta o se ajusta o no a lo que debe hacerse., para evitar cualquier riesgo o aumento de riesgo) falleciendo la paciente el día 29 de septiembre en la Fundación Favaloro, de la ciudad de Buenos Aires, donde había sido derivada.

Alegatos

En oportunidad de la realización de los alegatos de clausura; la fiscalía entendió que con la prueba incorporada se acreditó, más allá de toda duda razonable, los extremos de la acusación. Que la muerte de la joven se dio como consecuencia de un paro cardiorespiratorio no traumático, producto de un fallo multiorgánico debido a un shock séptico originado en infección abdominal, que se vinculan necesariamente en primer término con el estudio de CPRE a la que fue sometida el día 24 de agosto de 2011, que realizó el doctor Fanjul y con el tratamiento recibido en forma posterior en los días que estuvo internada en la Clínica Argentina, bajo el cuidado del doctor Pasaman.

Finalmente solicitó se condene a Ricardo Andrés Pasaman Znacovski y a Carlos Eduardo Fanjul, por el delito de homicidio culposo a la pena de dos años de prisión en suspenso y la pena de siete años de inhabilitación del ejercicio de la medicina, en el carácter de autores. A su turno la querella dijo que ha quedado en evidencia que ambos imputados por negligencia, por impericia y por exceso de confianza, incurrieron en actos u omisiones que agravaron indebidamente el riesgo de la paciente, hasta perder la vida, adhiriendo al pedido de pena.

Por su parte Francisco Marrul, en representación de los médicos, alegó que los hechos demuestran que la perforación del duodeno, no fue instrumental, sino que se provocó por la pancreatitis aguda leve, que luego se transformó en grave, por lo que la evolución no deseada de la enfermedad no transforma a Pasaman ni a Fanjul en autores de un delito, claramente actuaron respetando a raja tabla todo aquello que debían realizar. Finalmente refirió que las omisiones que la fiscalía y querella achacan de ninguna manera fueron la causa eficiente del fallecimiento de Ceballos y solicitó la absolución de sus defendidos.

Fundamentos del juez

“La primer referencia, -necesariamente- deberá ser en cuanto al tiempo transcurrido, entre la fecha de denuncia y la realización del debate, pasaron más de seis años. Ese extenso plazo, perjudica los intereses de todas las partes en el proceso. Por un lado, los familiares de la víctima, mantienen una herida abierta, debiendo recordar momentos difíciles que afectan profundamente sus sentimientos, sin la posibilidad de cerrar una etapa e intentar seguir adelante. Por el lado de los profesionales imputados, durante todo ese periodo, debieron soportar la carga de un proceso en su contra, sin que se resuelva su situación en un plazo razonable, contexto en que -sin lugar a dudas-, se afectó el normal desarrollo de sus vidas”, señaló Pellegrino en el inicio de su fundamentación absolutoria.

“Es cierto que pudo haber conducta omisiva en la registración del estudio y en la transmisión a la paciente y su familia, de las posibles consecuencias de la CPRE. Debió insistir en una internación en el lugar y consignar las pautas de alarma, pero esa omisión no resulta determinante, ni aporta al evento. Asimismo, no encuentro conducta comisiva que determine un accionar culposo con violación del deber de cuidado. Realizó el estudio, no advirtió evidencia de perforación de víscera y la paciente se trasladó hacia otro centro de atención, comunicándose con el médico tratante. Si la evolución en un paciente internado, se realiza cada dos horas, para cuando correspondía la próxima evaluación a su última intervención, la paciente ya se hallaba internada en Clínica Argentina”, señaló en referencia a lo actuado por Fanjul.

“Por lo que, no hallando en su conducta un incremento del riesgo permitido ni intervención alternativa no ejecutada, ni demostración irrefutable de conducta imprudente, de relevancia jurídica, por aplicación del beneficio de duda, consagrado como garantía procesal en el artículo 6 del Código de Procedimientos penal de nuestra provincia, habré de disponer su absolución”, resolvió.

Con relación a Ricardo Pasaman, “se le recrimina no haber realizado un correcto seguimiento de la evolución de la pancreatitis y no haber practicado los estudios correspondientes (tomografía computada) a fin de advertir, a tiempo, la existencia de perforación de duodeno”, agregó.

“La ausencia de anotación en la historia clínica de la paciente, de los parámetros establecidos en los criterios de valoración, no resultan indicativos de su no utilización. De hecho, para la toma de decisiones que se ejecutaron en los días posteriores al ingreso, necesariamente reflejaron determinantes la utilización y evaluación de esos criterios, además de hallarse los datos, consignados en la historia clínica. No corresponde aventurar que hubiese ocurrido de realizar la reclamada tomografía en esos días críticos, porque en la situación hipotética también era probable que no se evidenciara la existencia de aire en la cavidad abdominal, dado que la perforación no se había producido. El mentado ‘Consenso Nacional sobre diagnóstico y tratamiento de la pancreatitis aguda’ desaconseja la realización de tomografía y solo la recomienda en forma posterior. Se encuentra descripto que una tomografía precoz no puede evidenciar complicaciones”, siguió.

“La ausencia de realización de tomografía en los días inmediatos posteriores no refleja una conducta negligente ni imprudente pasible de sanción en derecho penal, entendido como última ratio, ya que no podemos aventurar que informara la predicción del luctuoso desenlace en la evolución de la infortunada joven. En función de lo ya expresado, necesariamente se debe concluir que actuó conforme las reglas de ‘lex artis’, sin haber producido un incremento del riesgo permitido, no evidenciando una conducta de relevancia penal a título culposo, por no surgir una violación al deber de cuidado, por el contrario, del análisis de historia clínica, se advierte una dedicación en el seguimiento de la evolución, por parte del profesional”, explicó el juez.

“Desde el dolor de la familia, ante irreparable pérdida, resulta lógico pretender encontrar un culpable del suceso. Desde el derecho penal, ante la imposibilidad de hallar certeza positiva de comisión delictual, el único camino posible, resulta la aplicación del principio de beneficio de la duda y el consecuente mandato procesal de absolución al encartado. Estimo que la imputación formulada a ambos médicos se superpone temporalmente y resulta contradictoria, compartiendo las manifestaciones de la defensa en su alegato, en cuanto, con el criterio utilizado habría que haber formulado acusación contra el doctor Marcelo Ballari, en virtud que cuando es internada, en ambas oportunidades, resultó el profesional que la recibió en la clínica”, sostuvo.

“Por otro lado, también habré de coincidir con la defensa técnica de los imputados, en cuanto refiere que no es atribuible al doctor Pasaman la demora en la ejecución del estudio ordenado. Si fue requerido a la hora 2:00 del día 31, no existieron interrogantes, respuestas ni justificación posible, a la realización de la tomografía recién después de las 10, ante la situación descripta, un período de más de ocho horas, resulta extenso en consideración a la evolución de la paciente. Los jefes del servicio de diagnóstico por imágenes de la Clínica Argentina, fueron traídos a proceso como testigos, resultando, aún así, precavidos y reticentes en sus respuestas”, advirtió.

“Estamos ante la investigación de comisión de un delito culposo, que como tal, el legislador estableció como tipo penal abierto, por resultar imposible prever todas las conductas que pueden determinar su comisión, trascendiendo necesario su adecuación al caso concreto. En el presente, con el resultado muerte determinado, se vuelve la visión sobre la actuación de los médicos tratantes, pero resulta preciso iniciar ese análisis al momento de la concreción del resultado y la conducta asumida en su previo tratamiento y no un análisis ‘ex post’, en base a ese conocido resultado y lograr determinar si esa actuación, por comisión u omisión resultó violatoria del deber de cuidado e incrementó el riesgo permitido, propio de un accionar de medios”, determinó el juez

“En la búsqueda de esa adecuación de conducta al tipo penal, nos encontramos con la realización de una intervención quirúrgica necesaria y sin discusión de procedencia, en su realización no hay evidencia concreta, -ni comprobable- de una posible complicación, como resulta ser la perforación de víscera, en cambio sí, con otra de las posibles complicaciones diagnosticada en forma correcta, como fue la pancreatitis, que fue tratada de acuerdo a los procedimientos aceptados en la actualidad y recomendados por los especialistas en la materia. Se siguió su evolución dentro de los parámetros clínicos y de laboratorio, resultando en esa primera etapa una evolución positiva de la salud de la paciente. Bajo ese estado de salud, el médico interviniente optó por la ausencia de realización de estudios, por considerarlos innecesarios, siguiendo criterios médicos actuales y de práctica, en su generalidad, además de no existir indicios, en ese momento, de ningún signo de alarma que indicara un cambio en la patología, resultando aconsejado mantener esa conducta expectante”, expresó.

“Ante la presencia de evidencias en el giro de evolución de pancreatitis aguda leve a grave, se procedió en consecuencia, recurriendo al método aceptado y recomendado de intervención quirúrgica. Lamentablemente la evolución posterior resultó pésima y la joven damnificada no logró reponerse, produciéndose su deceso casi un mes después. Seguramente hoy, con el resultado sabido y el paso del tiempo, con el cambio de cualquiera de hipótesis bajo análisis, podríamos aventurar un cambio en el destino, pero, primero debemos recordar que pesquisamos un caso que los mismos profesionales expertos en la materia, definieron como complicado y de no fácil resolución, opinable en cuanto a elección de métodos, con una evolución indeterminada, en la referencia que hicieron en cuanto que una pancreatitis puede mutar de leve a grave en 48 hs. y provocar la muerte”, firmó Pellegrino.

“En ese contexto, en el análisis de la conducta asumida por ambos imputados, no puedo llegar a obtener la certeza positiva, requerida para producir sentencia condenatoria sobre ambos, en el caso de Fanjul por hallarme imposibilitado de determinar que su actuación produjo la complicación que a la postre derivó en el resultado y en caso Pasaman, por no advertir la existencia de una conducta omisiva significativa, ni de relevancia jurídica, que facilitara el indeseado proceso evolutivo. El tipo penal del ilícito imprudente exige que el efecto lesivo se obtenga por la conducta típicamente relevante, ya sea por imprudencia o negligencia, desplegada por los imputados y no por cuestiones o factores ajenos a ellos”, señaló.

“No se logró establecer que las conductas que se imputan resulten ser inadmisibles y se vieran favorecidas por un obrar por fuera de la ciencia médica que practican y que un cambio en ellas hubiera podido evitar el resultado. No se llega a la certeza, en base a pruebas directas y no controversiales que conduzcan a la condena. La presencia manifiesta de un índice de probabilidad, deberá actuar acorde con el principio consagrado del beneficio de la duda, ‘in dubio pro reo’ concluyó Pellegrino para inmediatamente absolver a Carlos Eduardo Fanjul, -nacido el 13 de marzo de 1948, en la ciudad de Santa Rosa- de la imputación de homicidio culposo, por aplicación del beneficio de la duda, al igual que a Ricardo Andrés Pasaman, nacido el 17 de febrero de 1972, en la ciudad de Posadas, provincia de Misiones”.

Ceballos aseguró que hará ‘justicia por mano propia’

El papá de Ana Belén Ceballos, Horacio, prestó breve diálogo con los medios de comunicación presentes luego de la lectura de sentencia emitida por el juez de Audiencia Nicolás Pellegrino en la cual quedaron absueltos los médicos Ricardo Pasaman y Eduardo Fanjul.

49882-c“Me mataron una hija, está clarito, cómo voy a estar conforme. La Justicia no tuvo huevos, como ellos son los médicos, se cagaron. Los voy a escrachar a nivel nacional”, aseguró.

Asimismo, afirmó que “voy a hablar con mi abogado, pero sino ya se que voy a hacer. Lo voy a arreglar a mano propia. Que se cuiden eh”, deslindó.

“No me importa nada, hace seis años que vengo luchando. Vamos a apelar pero la única justicia la tengo que hacer yo, será por mano propia. Que se cuiden los dos”, finalizó Ceballos.

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